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martes, 25 de enero de 2011

¡¡¡Felicidades Mudita!!!


Hoy es el cumpleaños de nuestra querida Mudita, y por ello he pensado en hablaros un poco de ella.

Mudita está un poco loca, habla muy bajito como si no quisiera ser escuchada, pero a la vez nunca para de hablar, como si no tuviese tiempo de decir todo lo que tiene que decir. A veces le entra la risa. Una risa que nadie más entiende, pero con la que ella se parte. Es colorida, aunque amarilla principalmente, al menos para mí. Además es ecóloga, o al menos tira para esos lares, lo cual le resta bastantes puntos. Todos sabemos que los ecólogos son mala gente. 

Le gusta la música. Y le gusta mi música, por eso me quiere, claro. Antes de irse al exilio temporal se vino a mi casa para que le copiase parte de mi música y espero que le haya servido para pasar los duros y fríos días de invierno en la Extranjia. También ella me pasó, que aunque se centra demasiado en la música élfica, también tiene buen gusto. 

Además de hablar, también escucha, no os creais, que Mudita es una chica muy completa. Hemos tenido largas, agradables y profundas conversaciones los dos juntos. La última fue en su visita navideña (vuelve a casa, vuelve) mientras yo devoraba un kebab en un bar de mi barrio del que no os he hablado porque no creo que vuelva a entrar. 

Ahora Mudita está lejos. Y aunque disfruté de su compañía hace menos de un mes, se la echa de menos. Ella es así, a veces te llama por teléfono y no sabes cómo cortarla porque no para de hablar y tú tienes prisa. Pero luego cuando no está se nota su ausencia. Al menos me consuela saber que su exilio sólo es temporal y que en verano podré volver a aburrirme de ella

Te quiere
Kadaj

viernes, 1 de octubre de 2010

Cumple de Lunita


Ya ha sido el cumple de Lunita. Ya tendrá que dibujar dos patitos cada vez que le pregunten su edad. Y claro, aunque la celebración oficial fue el viernes, el día en cuestión fuimos a verla los más allegados. Primero quedó conmigo que le quería dar una cosita en privado (y no penséis mal). Y después de pasarnos por el baño de la Fnac, esperamos a que llegaran VIS, Reboloba y Minovio. Y nos fuimos todos al McGay a aprovecharnos del 1x1. 

Hasta que llamó Luchi y nos fuimos a buscarla a Tribunal. ¿Y por qué tan lejos? Porque nos pillaba de camino a dónde ibamos a ir después. Cuando llegamos a Tribunal, VIS y yo contestamos superbordes a una chica de Greenpeace o algo de eso y resultó que era amiga de Minovio, claro, como va por la rama verde, pues tiene amig@s así. Así que VIS, yo y Luchi nos escondimos mientras que ellos hablaban. 

Y después nos fuimos al Bar Red, que es un barecillo donde te ponen tanto un mojito como un bocata de tortilla de patatas. Y además tienen juegos. La cumpleañera fue la única que se pidió un mojito, el resto nos fuimos más por la rama de los helados, que estaban riquísimos, por cierto. Y mientras tanto pues jugamos al Party & Co. Hasta que llegaron las 20:30 y Minovio se tenía que ir que había quedado con un amigo. La despedida fue muy tierna ^^ (dicho por tod@s). Y Lunita se fue a buscar a otros amig@s suyos. 

Ya todos juntos nos pusimos a hablar hasta que se fueron otros cuantos y volvimos a jugar al Party & Co y ya nos fuimos a casa, que para ser lunes, ya valdría.

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Y el viernes llegó la celebración oficial. En mi casa, que para algo estaba solo. Eso sí, sólo ponía la casa... bueno y la música, que a pesar de las quejas de dos personas, estaba muy bien, para lo que viene a ser una reunión de amigos. Y nada, un poco de Wii, pizza, patatas, guarrerías varias, un bizcocho, la sexta temporada de Lost y Password. 

Y a eso de la 1 Lunita nos obligó a salir porque había quedado con su prima en el centro. Así que cogimos el búho, que Lunita se mareó y acabó potando en una bolsa que había cogido para la ocasión y que tenía dos preciosos agujeros-colador. Así llegamos al centro y tras dar unas pocas vueltas sin encontrar nigún sitio decente donde entrar nos metimos en La Comedia, que cerraba pronto, pero entrábamos gratis. Y, ¡oh, sorpresa! que me encuentro que nada más entrar ponen la nueva de Rihanna. 


También pusieron XXXO de M.I.A. (que también había sonado antes en mi casa, por cierto). Así que se ha convertido en un local al que quiero volver con más tiempo para analizar mejor al Dj. Por el resto...nos pusieron mucha música negra, pero también es que estaba cerrando el local. 

Y vuelta a casa, así que al final fuimos al centro un poco para nada en mi opinión... Estoy convencido de que si nos hubiésemos quedado en casa hubiésemos aguantado toda la noche la mayoría. Pero bueno, la cumpleañera decidía. 

jueves, 12 de agosto de 2010

Cumple de Amelie


Le hicimos una fiesta sorpresa a Amelie 4 días antes de su cumpleaños. Lo organizó Sunovio, y lo hizo muy bien. Habíamos quedado todos prontito para ir a un local de Moncloa llamado ¡Arriba Madrid!, y que ninguno conocíamos. Está bien para beber algo antes de salir por ahí, ya que es baratillo. 

Y allí estuvimos esperando... y seguimos esperando... y ya nos aburriamos de esperar cuando por fin apareció la cumpleañera junto con su señuelo, claro, por que no iba a venir sola. Nos escondimos (algo que no era dificil ya que el local era similar a un cuarto oscuro) al lado de la puerta y le tiramos unos globos en cuanto abrió la puerta. Aunque no lo admita, yo creo (y conociéndola sé que es así) que se asustó un poco y su primero impulso fue echar a correr. Pero no lo hizo, aunque hubiese sido muy divertido. 

Le gustó mucho la sorpresa... y después de pedirme perdón muchas veces (aunque nunca suficientes) por haberse enfadado conmigo tras haberle dicho que no iba a poder ir a su cumple, y de haber bebido lo suficiente, pues decidimos movernos a algún lado. Pero ya era tarde, y nos cobraban un montón por entrar a cualquier lado. Mudita, Minovio y yo decidimos que no estabamos para que nos timasen y que nos íbamos a casa. El resto entraron a pasárselo bien en la Posada.

De vuelta a casa, nos volvimos a pasar por el ¡Arriba Madrid! a decirles a Rubo y laRepor que Amelie y el resto estaban en la Posada, aunque al final, no sé qué entendieron, que fueron a Penélope. 

Mudita, Minovio y yo, como no estábamos cansados, no se nos ocurió otra cosa que ir andando desde Moncloa hasta Cibeles. El paseo duró una hora y fue a las 4 de la madrugada, pero eso sí, fue muy agradable. En Cibeles nos despedimos de Mudita y Minovio y yo nos fuimos para su casa, que estaba sólo. Y fue toda una aventura, porque el conductor no tenía ni idea de su camino. Menos mal que había un chico sentado delante que le iba guiando... porque si no, no quiero saber dónde hubiésemos acabado... Aunque igual nos hubiese venido bien ya que le habríamos guiado directamente hasta nuestro destino.

Cuatro días más tarde fue el verdadero cumpleaños de Amelie, así que decidió invitarnos a cenar en un Vips del centro. Fuimos en petit comité, ya que es Agosto y todo el mundo está de vacaciones. Estábamos sólo Amelie, Sunovio, Lunita, Puertas y yo. La cena guay. Especial reseña hay que hacer al momento en el que Amelie fue al baño y a Lunita no se le ocurrió otra cosa que que nos escondiésemos en un esquinazo del restaurante para asustarla. Fue un momento en el que me sentí muy ridículo, muy observado y que espero que no se repita, porque además Amelie tarda mucho siempre que va al baño y yo ya me estaba agobiando ahí apretado contra la pared. Después le cantamos el cumpleaños felíz, por supuesto.

Cuando salimos, Puertas le regaló una pulserita muy bonita a Amelie y nos dijo que él se tenía que ir, que al día siguiente tenía que madrugar para levantar el país. Pero nos recomendó un local de Chueca City, el Why not? Yo no lo conocía y he de decir que me gustó mucho la música, aunque me parece que se va a quedar como local para ir entre semana a tomar algo y ya, porque es muy chiquitito y hay demasiada iluminación para considerársele local de noche.

Tras un rato allí, enfilamos hacia Cibeles y nos quedamos allí charlando de tiburones, algo muy normal un martes a la 1 de la noche. Llegaron los búhos y nos fuimos para casa. Fin. 

martes, 10 de agosto de 2010

Cumple de Felpa


El sábado fue el cumpleaños de Felpa y, por supuesto, lo celebramos. 

Habíamos quedado en la Glorieta de Bilbao a las 21:00, porque a las 21:30 teníamos reserva en el Peggy Sue. Pues cuando llegamos allí Minovio y yo, que ibamos juntitos y revueltos, nos encontramos al resto sentados en una terraza tomando algo. Felpa nos dijo que había habido un error y que al final la reserva era a las 22:30, así que hasta esa hora todos tuvieron que estar aguantando el rugir de mis tripas. Aprovechamos ya que teníamos todo ese tiempo allí para contarnos cosetas, de como nos va todo a unos y a otros. Y de paso decidimos darle los regalos. Estos consistían en: un libro titulado Las matemáticas de Oz (también conocido como Cosas que sólo Felpa entiende), que creo que le encantó porque no paró de ojearlo hasta que lo guardamos en el coche; una camiseta en la que salía un perrito blanco sobre las letras "¡Qué vida más humana!"; y un gatito de peluche, llamado Cafeina, para que vaya entrenándose antes de tener a su gatito de verdad, que se llamará Muerte. 

Tras esto nos fuimos al Peggy Sue, dónde no nos dejaron entrar al primer intento porque una pareja estaba ocupando nuestra mesa. Por suerte ya estaban terminando el postre. Aún así les miramos mal desde fuera, claro. Lo mejor es que la pareja resultó ser una profesora y un camarero de la universidad de PaChueca. Por lo demás la cena muy bien, excepto porque Alej, Minovio y yo estabamos apartados en una mesa a unos 50 centímetros de la mesa donde se encontraba el resto. Por qué la mesa estaba fija en el suelo es algo que creo que nunca comprenderé. La comida rica, aunque me quedé con ganas del Brownie. 

Después nos fuimos, como no, al Cherokee. Me encanta. Cada vez me gusta menos beber en la calle, prefiero hacerlo allí. Aquí ocurrió algo que marcaría el resto de la noche. Le compraron a Felpa una corona de princesita, con mariposas y colorines. Estaba tan guapo con ella que me costaba resistirme a lanzarme en sus brazos, incluso delante de Minovio. Además allí me encontré con unas amigas, una de las cuales no había visto desde hace mucho y me hizo mucha ilusión. Y a pesar de que el local es esencialmente para beber y la música está bastante bajita nos animamos a bailar el Waka Waka todos. Y ya sabéis todos lo que me gustan las coreografías grupales. 

Aquí hubo un debate sobre dónde ir después, con dos opciones principales: huertas o Long Play. Y fuimos al Long Play. Yo no sabía si entrar o no porque se había hecho bastante tarde y al día siguiente quería madrugar, por lo que no pensaba quedarme hasta el último búho. Al final me quedé, por Felpa, claro, y me fui en el último búho. Lo malo es que casi no vi a Felpa una vez entramos en el Long Play. Tras un rato sin verle, nos fuimos a la planta de arriba a ver si estaba por ahí y después a la calle. Y nos quedamos en la calle porque hacía más fresquito. Así hasta que dije, "Oye, que no llego al búho!" Y volvimos a buscar a Felpa, porque no podía irme sin despedirme de él. Y esta vez sí que le encontramos. Nos despedimos y eso es todo lo que sé de esa noche. No sé cómo la acabaría el cumpleañero.